Sobre mí
Soy Javier Lorca,
tu dermatólogo
Soy el Dr. Javier Lorca Spröhnle, dermatólogo con más de una década de experiencia clínica y una vocación forjada entre dos continentes. Mi historia es la de un médico que ama su profesión y que ha hecho de la dermatología una forma de cuidar a las personas con ciencia, precisión y empatía.
Mi trayectoria y formación
Nací en Curicó (Chile) y cursé Medicina en la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde descubrí mi pasión por la dermatología. Tras varios años de ejercicio en atención primaria y urgencias rurales, me trasladé a España para continuar mi formación y especializarme en Dermatología Médico-Quirúrgica y Venereología en el Hospital General Universitario de Valencia.
Mi trayectoria profesional combina la excelencia técnica con un profundo compromiso humano. He trabajado tanto en el sector público como en el privado, y actualmente soy Director de Dermatología y Láser en la Clínica ALOVA y dermatólogo en el Hospital Francesc de Borja de Gandía.
Formación y especialización
Graduado en Medicina por la Pontificia Universidad Católica de Chile. Especialista en Dermatología Médico-Quirúrgica y Venereología en el Hospital General Universitario de Valencia.
Experiencia internacional
Ejercicio clínico en Chile y España, uniendo la práctica médica con una visión global de la dermatología moderna.
Innovación y tecnología
Director de la Unidad de Láser Dermatológico en Clínica ALOVA y creador de LorcaDerm, un proyecto pionero de teledermatología.
Docencia e investigación
Autor y colaborador en publicaciones científicas nacionales e internacionales, con participación en proyectos de divulgación médica.
Cirugía y precisión diagnóstica
Formación específica en Cirugía de Mohs en el Instituto Valenciano de Oncología y en Dermatología Pediátrica.
Formación continua
Actualmente cursa el Máster en Láser Dermatológico (Grupo Pedro Jaén / Universidad de Alcalá), reafirmando su compromiso con la excelencia profesional.
Una medicina con alma
Más allá de los títulos, mi mayor logro ha sido mantener siempre una conexión auténtica con mis pacientes. Cada historia, cada piel y cada sonrisa son el reflejo de lo que me inspira a seguir creciendo como médico y como persona.
La dermatología es, para mí, una forma de devolver lo que la vida me ha dado: salud, gratitud y humanidad.