La rosácea es una alteración inflamatoria de la piel que causa enrojecimiento, sensibilidad y la aparición de vasos dilatados o granitos en el rostro. En LorcaDerm ofrecemos un tratamiento integral que combina medicina dermatológica y tecnología láser para controlar los brotes y mejorar el aspecto de la piel.
La rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que causa enrojecimiento, sensibilidad y la aparición de vasos dilatados o granitos en el rostro. En LorcaDerm diagnosticamos y tratamos la rosácea con un enfoque médico y estético, buscando mejorar el aspecto de la piel y la calidad de vida del paciente.
Tipos de rosácea
Existen diferentes formas clínicas de rosácea, cada una con sus características y necesidades de tratamiento:
Rosácea eritematotelangiectásica: se caracteriza por enrojecimiento persistente, piel sensible y vasos sanguíneos visibles en mejillas y nariz.
Rosácea papulopustulosa: además del enrojecimiento, aparecen granitos o pústulas similares al acné, especialmente en mejillas, frente y barbilla.
Rosácea fimatosa: produce un engrosamiento progresivo de la piel, sobre todo en la nariz (rinofima), y suele darse más en hombres adultos.
Rosácea ocular: afecta los ojos y párpados, provocando sensación de arenilla, enrojecimiento ocular y lagrimeo.
Síntomas y factores que la agravan
La rosácea suele empeorar con la exposición al sol, el calor, el alcohol, el estrés o los cambios hormonales.
Los principales síntomas son:
- Enrojecimiento facial persistente
- Piel sensible o con sensación de ardor
- Vasos sanguíneos visibles en mejillas y nariz
- Pústulas o granitos similares al acné
Tratamiento en Lorcaderm
En LorcaDerm aplicamos tratamientos personalizados según el tipo y grado de rosácea:
- Asesoramiento sobre cuidado diario y elección de cosméticos adecuados.
- Medicamentos tópicos y orales para reducir la inflamación y el enrojecimiento.
- Tratamientos con láser vascular o luz pulsada intensa (IPL) para eliminar vasos visibles y mejorar el tono de la piel.
Cuidados diarios recomendados
- Evitar el sol directo y usar protección solar todos los días
- Usar limpiadores suaves y productos sin alcohol ni perfumes
- Evitar comidas muy calientes, picantes y bebidas alcohólicas
- No frotar la piel ni usar exfoliantes agresivos
Cuándo acudir al dermatólogo
Debes consultar con un especialista si la rosácea empeora con el tiempo, provoca molestias o afecta la confianza personal. Un diagnóstico precoz evita complicaciones y mejora los resultados del tratamiento.